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miércoles, 7 de marzo de 2018

Carl Gustav Jung, la física cuántica y la mente espiritual: una visión mística del siglo XXI.



Carl Gustav Jung, la física cuántica y la mente espiritual: una visión mística del siglo XXI.

Por Diogo Valadas Ponte y Lothar Schäfer


Cuando René Descartes declaró que el mundo consistía en dos clases de materia, es decir, la sustancia pensante y la sustancia extendida, y cuando Isaac Newton declaró que “Dios en el principio formó la Materia en partículas sólidas, masivas, duras e impenetrables partículas móviles”, la ciencia occidental entonces se convirtió en una forma de materialismo, y cualquier cosa que no era materia no importó. Cuando Darwin introdujo el materialismo de Newton en la biología, el tener o no tener cosas se convirtió en la esencia de la vida, y la codicia y la agresión se convirtieron en las virtudes

naturales de nuestra sociedad, segregando un individuo del siguiente, un país del otro y una especie de la continuadora. De esta manera, el mundo clásico era un mundo segregativo, y todos los aspectos de la vida se veían afectados: las ciencias físicas no tenían nada que ver con la ética, la filosofía no tenía nada que ver con las artes y el orden del universo no tenía nada que ver con la forma en que debemos vivir. Como lo describió Jacques Monod:


“El hombre debe despertar de su sueño milenario y descubrir su total soledad, su aislamiento fundamental. Debe darse cuenta de que, como un gitano, vive en el límite de un mundo extraño; Un mundo que es sordo a su música, y tan indiferente a sus esperanzas como a su sufrimiento o sus crímenes”.

En este ambiente totalitario materialista, Carl Gustav Jung tuvo el coraje de proponer que nuestra mente está guiada por un sistema de formas, los arquetipos, que son poderosos, aunque no llevan ninguna masa o energía, y que son reales aún siendo invisibles. Los arquetipos existen, como lo describió Jung, es un “sistema psíquico de naturaleza colectiva, universal e impersonal”. Fuera de este sistema, las formas invisibles pueden aparecer en nuestra mente y guiar “nuestra imaginación, percepción y pensamiento”.

Como resulta, las ideas revolucionarias de Carl Gustav Jung sobre la mente humana están en perfecto acuerdo con los descubrimientos de la Física Cuántica, que durante el siglo pasado también fue un shock, porque revelaron los errores fundamentales de la Física Clásica y condujeron a un cambio radical en la visión occidental del mundo. Los fenómenos cuánticos nos obligan ahora a pensar que la base del mundo material no es material y que hay un reino del mundo que no podemos ver, porque no consiste en cosas materiales, sino en cosas y formas no-materiales. Estas formas son reales, aunque invisibles, porque tienen el potencial de aparecer en el mundo empírico y de actuar sobre nosotros. Forman un reino de potencialidad en la realidad física, y todas las cosas empíricas son emanaciones de este reino. Hay indicios de que las formas en la potencialidad cósmica que son patrones de información son como los pensamientos en nuestra mente. En consecuencia, el mundo ahora nos aparece como una totalidad indivisible, en la cual, todas las cosas y personas están interconectadas y la conciencia es una propiedad cósmica.

En este ensayo, describiremos las similitudes entre la psicología de Carl Gustav Jung y la ontología cuántica. Nuestra descripción mostrará que la enseñanza de Jung es más que la psicología: es una forma de espiritualidad. Por “espiritualidad”, nos referimos a una visión del mundo que acepta lo numinoso en el fundamento del orden cósmico. De la misma manera, la Física Cuántica es más que la física: es una nueva forma de misticismo, que sugiere la interconexión de todas las cosas y seres y la conexión de nuestras mentes con una mente cósmica.

La Física Cuántica y la Fundación Espiritual del Mundo Empírico
Si queremos caracterizar la psicología de Carl Gustav Jung en una sola frase, podemos decir que la Psicología Analítica, encarnada en la estructura del arquetipo, nos lleva a la visión de que hay una parte del mundo que no podemos ver, un reino de Realidad que no consiste en cosas materiales sino en formas no materiales. Estas formas son reales a pesar de que son invisibles, porque tienen el potencial de aparecer en nuestra mente y actuar en ella. En las siguientes secciones, mostraremos que esta visión del mundo es idéntica a la ontología de la Física Cuántica. Nuestra descripción es necesariamente corta, pero el lector interesado encontrará muchos detalles y referencias en otras obras; Particularmente, en el libro, “Infinite Potential: What Quantum Physics Reveals About How We Should Live”

La base del mundo material es no-material
El primer aspecto del mundo cuántico que tenemos que considerar se refiere al hecho de que la base de las cosas materiales es no-material. Esta visión está en completo contraste con nuestra experiencia del mundo, pero es continuadora de la mecánica cuántica de Schrödinger, que es actualmente la única teoría que nos permite comprender las propiedades de los átomos y las moléculas. En esta teoría, los electrones en átomos y moléculas no son pequeñas partículas materiales, pequeñas bolas de materia, sino ondas o formas permanentes.

Todos los átomos consisten en un núcleo cargado positivamente, que contiene la mayor parte de la masa de un átomo, y de electrones, que están de alguna manera dispuestos en el espacio que rodea al núcleo. Los electrones son pequeñas partículas elementales: tienen una masa definida y, cuando la vemos, aparece como un pequeño punto: por ejemplo, como un destello en la pantalla de un televisor o una pequeña marca en una película fotográfica.

En contraste con sus apariencias, los electrones en los átomos y las moléculas no son pequeñas partículas materiales o pequeñas bolas que corren alrededor de los núcleos atómicos como los planetas alrededor del sol, pero son ondas estacionarias: cuando un electrón entra en un átomo, cesa de ser una partícula material y se convierte en una onda. Debemos a Max Born el descubrimiento de que la naturaleza de estas ondas son las ondas de probabilidad. Es decir, los electrones en los átomos son campos de probabilidad.

Cuando este aspecto de los electrones se dio a conocer por primera vez no estaba claro. ¿Cuáles son las probabilidades? Las probabilidades son números adimensionales, relaciones de números. Las ondas de probabilidad están vacías y carecen de masa o energía, sólo es información sobre relaciones numéricas. Sin embargo, el orden visible del mundo está determinado por la interferencia de estas ondas. Las interferencias de los patrones de ondas atómicas, por ejemplo, determinan qué tipo de moléculas pueden formarse. Además, las interferencias de las formas de onda molecular determinan cómo interactúan las moléculas. Las moléculas de tu cuerpo, por ejemplo, interactúan de tal manera que te mantienen vivo.

En vista de estas propiedades de las unidades elementales de la materia, debemos concluir que el orden del mundo visible se basa en fenómenos que trascienden el materialismo de la física clásica. Si uno persigue la naturaleza de la materia hasta sus raíces, a nivel de átomos y moléculas, de repente, uno se encuentra en un reino de formas matemáticas y números, donde toda materia se pierde: así, uno es llevado a la idea de que la Base de la realidad no es material.

En este punto, el lector puede notar ya la importancia del mundo cuántico para la psicología de Carl Gustav Jung: El descubrimiento de un reino de formas no materiales, que existen en la realidad física como base del mundo visible lo hace posible Aceptan el punto de vista de que los arquetipos son verdaderamente existentes, formas reales, que pueden aparecer en nuestra mente fuera de un reino cósmico en el cual se almacenan. Por lo tanto, podemos confirmar aquí, sobre la base de los fenómenos cuánticos la opinión de Jung de que “no sólo es posible, sino que es bastante probable, que la psique y la materia sean dos aspectos diferentes de una misma cosa”.

La conciencia es una propiedad cósmica
Un concepto importante que surge en los fenómenos cuánticos se refiere a la totalidad de la realidad física. Por el concepto de totalidad, queremos decir que las cosas aparentemente separadas pueden estar conectadas y pueden actuar instantáneamente unas sobre otras a través de distancias arbitrariamente largas. En un universo holístico, las decisiones tomadas por un observador en una parte del mundo pueden tener un efecto instantáneo sobre el resultado de procesos en otro lugar, a una distancia potencialmente larga. Por ejemplo, un pensamiento que aparece en mi mente en este momento puede aparecer instantáneamente en su pensamiento en otro lugar, en otra parte del mundo. En física, hablamos de “no-localidad” cuando dos partículas que en un momento interactúan y luego se alejan unas de otras, pueden permanecer conectadas y actuar como si fueran una misma cosa, sin importar cuán lejos estén.

En el mundo de las cosas ordinarias, ninguna influencia o señal puede viajar a una velocidad más rápida que la velocidad de la luz. Por lo tanto, cualquier acción tomada en una parte del mundo puede tener un efecto en otra parte sólo después del tiempo que tarda una señal en llegar de un punto a otro. En el mundo cuántico, la situación es diferente: las influencias pueden actuar instantáneamente en distancias arbitrariamente largas; En principio, de un extremo del universo a otro.
El aspecto de la totalidad de la realidad puede describirse de una manera sencilla en relación con las propiedades ondulatorias de las partículas elementales. En la sección anterior, hemos visto cómo los electrones en los átomos son ondas. Cada vez que vemos un electrón, aparece como una partícula material. Sin embargo, dentro de un átomo, es una onda.

Esta metamorfosis de las partículas a las ondas y de las ondas a las partículas es un fenómeno general que no sólo describe los modos de existencia de los electrones, sino que es una característica de todas las partículas elementales, átomos y moléculas. Significa que, cuando vemos lo que llamamos una partícula elemental, aparece como una pequeña cosa material en una posición específica en el espacio. En contraste, cuando tal cosa está por sí misma, como cuando está en el vacío, deja de ser una partícula material y se convierte en una onda. Se puede pensar en este proceso como una transición espontánea de lo que vemos como una partícula desde su estado de partícula hasta un estado de onda.

En el libro “Infinte Potential” este fenómeno se ha descrito de la siguiente manera:
“En la fundación del mundo visible encontramos Entidades que siempre nos parecen como Cosas Elementales cuando interactuamos con ellas. Sin embargo, cuando están solas, se convierten en ondas. Como ondas, han perdido toda la masa y se han convertido en formas puras, patrones de información, algo mental o pensado. En consecuencia, podemos llamar a las unidades de existencia en la fundación del mundo “ETs”, que significa cosas elementales, de pensamientos elementales; O, simplemente, “Entidades.”

Ser una partícula material localizada es un estado de existencia de un ET; Ser una ola no material es otra cosa. Como resulta, el estado de onda es el estado preferido de un ET: Es el lugar a donde irá cuando se deja sola. Como una ola, un ET ha perdido toda su masa. Se ha convertido en una forma no material e invisible y, como las ondas se extienden en el espacio, no tiene una posición específica en el espacio, sino muchas posiciones potenciales. Decimos que un ET en su estado de onda está en un estado de potencialidad. Dado que las partículas materiales, siempre que vemos una, aparecen siempre con una masa específica en un punto específico del espacio, debemos concluir que los ET en un estado de potencialidad no forman parte del mundo empírico. Al hacer una transición a un estado de onda, un ET deja el mundo empírico.

Este fenómeno es general y cósmico: hay un reino del universo que no podemos ver. Es un fondo de formas no materiales, no de cosas. Las formas son reales, aunque invisibles, porque tienen el potencial de aparecer en el mundo empírico y actuar en él. De hecho, ahora debemos pensar que todo el mundo visible es una emanación de un fondo cósmico no empírico, que es la realidad primaria, mientras que el mundo emanado es secundario.
No podemos realmente saber cuál es la naturaleza de los ETs en el fondo no-empírico del mundo. Las indicaciones son que tienen propiedades onduladas. Si es así, debemos pensar que el fondo del mundo visible es como un océano. Los ET en este océano están navegando juntos, como las olas de agua en un océano, de modo que la naturaleza de la realidad es la de una totalidad indivisible.

La totalidad del fondo cósmico también es sugerida por la siguiente consideración: Si los ET en el reino de la potencialidad no formaran un todo coherente, el mundo empírico emanado de la potencialidad cósmica sería caótico. Sin embargo, lo visible no es caótico. Más bien, siempre nos aparece como un sistema coherente.

Como patrones de información, los ET en el reino de la potencialidad son más parecidos a los pensamientos que a las cosas. Los pensamientos generalmente aparecen en una mente consciente. Así, la aparición de formas pensadas en la potencialidad cósmica sugiere que la conciencia es una propiedad cósmica. El universo es consciente y nuestro pensamiento es el pensamiento de la mente cósmica, que encuentra la conciencia en nosotros.

Las mismas conclusiones derivan de la naturaleza holística de la realidad. Por ejemplo, en su libro “The Conscious Universe”, Menas Kafatos y Robert Nadeau han argumentado que, si el universo es una totalidad indivisible, todo sale de esta totalidad y todo le pertenece, incluyendo nuestra propia conciencia. Así, la conciencia es una propiedad cósmica.

Esta visión cuántica de una realidad holística está en perfecto acuerdo con una de las ideas más importantes de Jung; Es decir, la idea arquetípica de Unus Mundus, que Jung y Marie-Louise von Franz derivaron de las características visiones medievales del mundo. En palabras de Jung:
“Sin lugar a dudas, la idea del Unus Mundus se basa en la suposición de que la multiplicidad del mundo empírico descansa sobre una unidad subyacente y que no existen dos o más mundos fundamentalmente diferentes, o se mezclan entre sí. Más bien, todo lo dividido y diferente pertenece a un solo y mismo mundo, que no es el mundo de los sentidos “.

Ontológicamente, este arquetipo significa que hay una realidad que debe estar unida, “aparentemente” dividida, opuesta pero más allá de la ilusión de la materia. El lector notará el acuerdo de los puntos de vista de Jung con la visión cuántica del mundo que hemos descrito anteriormente.

El proceso de individuación es una capacidad innata del individuo para tomar conciencia de Sí mismo. Según Robert K. Forman, tenemos una capacidad innata que es un proceso de transformación imperativo y de larga vida. Este es un impulso para unir lo que está dividido. Jung afirma en “Los arquetipos y el inconsciente colectivo” que yo uso el término “individuación” para designar el proceso por el cual una persona se convierte en un “individuo” psicológico, es decir, una unidad separada e indivisible del “todo”. La búsqueda de la totalidad carecería de sentido en un mundo newtoniano de cosas materiales separadas. En el mundo cuántico, se ha encontrado una base física.
Jung también entendió el proceso de individuación como un impulso religioso, que es un sano arquetipo espiritual que dirige y coordina el flujo de la vida humana. La palabra religiosa se usa en este contexto en el sentido de sus raíces etimológicas, en las cuales Re-Ligare significa “reconectarse”, “estar en comunión” o “reunirse”. Como Anniela Jaffé escribió:

“La individuación debe ser entendida en lenguaje religioso como la realización de lo” piadoso “en lo humano, como el cumplimiento de una” misión piadosa “. La experiencia consciente de la vida se convierte en una experiencia religiosa, se podría decir, una experiencia mística “.
De acuerdo con los aspectos de totalidad que aparecen en la visión cuántica del universo, Jung creía que la psique tiene un impulso natural e innato hacia la totalidad. Henderson ha señalado que:
“Una sensación de plenitud se logra a través de una unión de la conciencia con los contenidos inconscientes de la mente. De esta unión surge lo que Jung llamó «la función trascendente de la psique», mediante la cual el hombre puede alcanzar su meta más elevada: la plena realización del potencial de su Yo individual “.
El anhelo de la totalidad es el verdadero “opus” que subyace a toda la obra de Jung. De acuerdo con la física cuántica, el significado y el propósito de nuestra naturaleza está anclado en el reino numinoso de la realidad. Como Jung describe la búsqueda espiritual:

“El interés principal de mi trabajo no se refiere al tratamiento de la neurosis, sino más bien al acercamiento a lo numinoso. Pero el hecho es que el acercamiento a lo numinoso es la terapia real, y en la medida en que alcances la experiencia numinosa, estás liberado de la maldición de la patología. Incluso la misma enfermedad adquiere un carácter numinoso “.

Este reino invisible, que Jung asumió como “psicoide”, proporciona un campo infinito para el progreso de la relación eje-ego, alimentando la conciencia como un elemento en el cual todo fenómeno colapsa. La física cuántica nos trae un nuevo tipo de realidad, en la que es nuestra tarea liberar nuestro potencial y liberarnos de nuestra ignorancia, la mayor sombra de todas. De acuerdo con la psicología analítica de Jung, la física cuántica nos proporciona sugerencias directas de cómo podemos vivir de acuerdo con el reino numinoso del universo.

Joseph Campbell ha utilizado la metáfora del héroe para describir el proceso en el cual el Ego se une con el yo. En la primera mitad de nuestra vida, nuestro Ego está separado de nuestro inconsciente. Sin embargo, después de este período, tiene un anhelo de llegar a un estado primordial de totalidad, frente a todo tipo de peligros y pruebas. La lengua portuguesa tiene una palabra específica para este anhelo: es decir, saudade. Encontramos este mito en innumerables antiguas enseñanzas espirituales en los escritos de los poetas clásicos, y ahora reaparece en la cosmovisión de la física cuántica. Anniela Jaffé escribe:

“En el lenguaje religioso la imagen de un Dios que busca al hombre tanto como lo busca el hombre a él. Dios busca al individuo para darse cuenta de su alma y de su vida. Expresado psicológicamente: el Sí mismo requiere la personalidad del ego para manifestarse; La personalidad del ego requiere que el Yo sea el origen de su vida y su destino. En el lenguaje religioso esto significa que “Dios necesita al hombre, así como el hombre necesita a Dios”.
Como escribió Jung a Erich Neumann:

“Dios es una contradicción en términos, por lo tanto necesita al hombre para ser un hecho … Dios es una enfermedad que el hombre tiene que curar”.
Las vías de Eddington de un Universo Consciente
En la década de 1930, Sir Arthur Stanley Eddington, un prominente astrofísico británico, fue uno de los primeros físicos que sistemáticamente buscaron aspectos de la conciencia en el universo, concluyendo que “el universo es de la naturaleza de un pensamiento o sensación en una Mente universal” “.

Uno de los argumentos de Eddington se basaba en el hecho de que, cuando los físicos realizan mediciones, sus observaciones tienen sentido, porque los instrumentos de medida están conectados con un fondo significativo de los objetos que se miden. Por ejemplo, cuando observamos el movimiento de un punto de luz a través del cielo por la noche, nuestras observaciones tienen sentido porque conocemos el fondo planetario, donde los planetas giran alrededor del sol. En esta situación, señaló Eddington, las observaciones de los átomos son un problema, porque su fondo no se conoce. Cada vez que vemos un átomo, podemos ver fenómenos que ocurren en su superficie, pero no sabemos, lo que sucede dentro. ¿Por qué el fondo de los átomos no es conocido e incluso incognoscible? Debido a que, como hemos descrito anteriormente, los electrones en los átomos son formas no materiales y no empíricas.

Si la ciencia no tiene nada que decir sobre los bloques de construcción del mundo visible, es un problema que debe ser abordado. Como resulta, no es el único rompecabezas de su tipo. Una situación similar surge, por ejemplo, en la neurología, donde ninguna medida de la superficie de un cerebro puede decirnos qué está pasando en la mente detrás de ella. Eddington sugirió pensar en las dos situaciones juntas, la del cerebro y la del átomo, y concluyó que el fondo de los átomos es mental. Ya que necesitamos algo a lo que podamos adjuntar las mediciones de un átomo.

¿Es nuestra mente una invención de nuestro cerebro? O, ¿tenemos una mente porque el fondo del universo es mental y se expresa en nuestra mente? Para Eddington la “unidad” del universo hizo necesario concluir que, detrás de todas las apariencias empíricas del mundo, “hay un fondo continuo con el fondo del cerebro”. La unidad en este contexto significa coherencia. Que el universo es un sistema coherente puede sugerirse sobre la base de la unidad de nuestra mente:

“Si la unidad de la conciencia de un hombre no es una ilusión, debe haber alguna unidad correspondiente en las relaciones de la mente-materia”.
Si el universo no fuera un sistema coherente, sino una colección aleatoria de pilas desconectadas de desechos materiales, la unidad de nuestro pensamiento sería una ilusión. Por otro lado, si el universo es un todo coherente, la existencia de nuestra mente personal sugiere que el fondo del universo es mental.
De esta manera, Eddington fue llevado a la conclusión de que:

“El universo es de la naturaleza de un pensamiento o sensación en una mente universal “
Aunque son polémicas, las tesis de Eddington están en perfecto acuerdo con los supuestos básicos de Carl Gustav Jung, y con los fenómenos cuánticos, que nos muestran que hay una parte del mundo que no podemos ver, un fondo de potencialidad, que no consiste en cosas, pero de formas. Estas formas son pensadas y son reales porque pueden actualizarse en el mundo empírico y actuar en él. De hecho, todo el mundo empírico ahora aparece como una emanación de un reino de formas invisibles.

Las funciones de onda cuántica son arquetipos

No es una casualidad que el desarrollo de la psicología como ciencia diera un salto cuántico después de 1900, cuando la era de las Ciencias Clásicas llegó a su fin y la era cuántica comenzó. La visión de Jung de la psique humana presupone una estructura del universo que está en perfecto acuerdo con el universo cuántico, pero imposible en el mundo de Newton. Por ejemplo, la suposición de Jung de que existe una parte invisible del mundo, que no consiste en cosas materiales, sino en formas -los arquetipos- es inaceptable en un universo newtoniano, en el que todos los fenómenos dependen de las propiedades de la materia.

El inconsciente colectivo de Jung es una parte no personal de la psique humana. Es un reino de formas -los arquetipos- que puede aparecer espontáneamente en nuestra conciencia y actuar en ella, influyendo en “nuestra imaginación, percepción y pensamiento”. Los arquetipos son “modos típicos de aprehensión”, que modelan, regulan y motivan las formas conscientes en nuestra mente de la misma manera, en las cuales los estados virtuales de átomos y moléculas forman y controlan los fenómenos empíricos. Debemos llegar constantemente al reino de los arquetipos y actualizar sus formas virtuales, para poder vivir y dar sentido a la vida.

La aparición de los arquetipos en nuestra mente muestran nuestra conexión con un orden transpersonal. Más allá de los estrechos confines de nuestra psique personal, señaló Jung, el inconsciente colectivo es:

“Una extensión sin límites llena de incertidumbre sin precedentes, aparentemente sin interior y sin exterior, sin arriba y sin abajo, sin aquí y sin allí, sin mía y sin tuya, sin bien y sin mal … donde estoy indivisiblemente esto y aquello; Donde experimento lo otro en mí mismo y el otro que me experimenta conmigo … Allí estoy totalmente yo con el mundo, tanto que una parte de mi fácilmente se olvida de quién soy realmente”.

Los filósofos y los místicos idealistas han perseguido tales ideas a través de las edades. En el siglo XIX, por ejemplo, Georg Wilhelm Friedrich Hegel enseñó que el “Espíritu Absoluto” es la estructura primaria del universo. Todo lo que existe es la actualización del espíritu, y todo está conectado con él. El Espíritu es todo, crea todo, el pensamiento y el ser, el sujeto y el objeto, lo real y lo ideal, lo humano y lo divino, todos son Uno. Así, concluyó Hegel, nuestro pensamiento es el pensamiento del Espíritu Cósmico, que está pensando en nosotros.

Miles de años antes de Hegel, los sabios indios inventaron la alegoría de las ollas de agua, que se llenan de agua y se colocan en el sol: Usted puede ver el sol en cada una de ellos, pero sólo hay un sol. Del mismo modo, usted puede encontrar la conciencia en innumerables mentes humanas, pero sólo hay una conciencia: la Conciencia Cósmica.

La palabra “conciencia” deriva del latín, “cum” y “scientĭa”, y significa un estado de “sabiduría compartida”. Curiosamente, cuando hablamos de nuestra conciencia y la de otras personas, siempre hablamos de “nuestra conciencia”, y nunca usamos la forma plural hablando de nuestras conciencias. No hay forma plural, porque sólo hay una conciencia: la conciencia cósmica. Si nuestra conciencia personal es simplemente una parte de un sistema cósmico, no es sorprendente que los arquetipos puedan aparecer en nuestra mente y actuar en ella.

Por cierto, en la que describe el mundo, la física cuántica ha llevado a la ciencia al centro de las antiguas enseñanzas espirituales. Por ejemplo, las funciones de onda molecular no tienen unidades de materia o energía. Son formas puras, no materiales. Lo mismo es cierto para los arquetipos de Jung: al igual que las funciones de onda de los sistemas cuánticos, son formas puras, no materiales. En la metafísica de Aristóteles, todas las cosas son mezclas de materia y forma. Sólo había una forma pura: Dios.

El nombre que los químicos cuánticos han dado a los estados vacíos de átomos y moléculas -es decir, llamándolos “estados virtuales” – es una expresión peculiar y uno se pregunta, ¿de dónde viene? Como resulta, el concepto no fue inventado por los químicos cuánticos, sino por Meister Eckhart, un monje dominicano y místico. “Las cosas visibles están fuera de la unidad de la luz divina”, escribió Meister Eckhart, y su existencia en el mundo empírico se debe a la “actualización de su ser virtual “.
¡Qué fenómeno tan impresionante! El mismo término inusual aparece en la mente de un místico medieval y luego, cientos de años después, en la mente de un químico cuántico. El ejemplo muestra que las verdades absolutas pueden aparecer, una y otra vez, con los mismos mensajes a través de miles de años en diferentes mentes, diferentes edades y diferentes partes del mundo. Es difícil evitar la impresión de que nuestras mentes están conectadas con un reino cósmico de pensamientos: el reino de los arquetipos de Jung.

La sincronicidad y el fondo mental del universo
En las teorías de Jung, el concepto de sincronicidad juega un papel importante. El término alemán de Jung, sinngemäße Koinzidenz, significa una “coincidencia según el significado”. Se suele traducir como “coincidencia significativa”, refiriéndose a la coincidencia de dos o más eventos y describe fenómenos en los que un acontecimiento en el mundo exterior coincide de manera significativa con un estado psicológico de la mente; Es decir, dos o más eventos están conectados en un sentido pero no en sus causas visibles. Como lo describe Jung, en la aparición simultánea de eventos sincrónicos “está involucrada otra cosa que no sea la probabilidad del azar”. Específicamente, la sincronicidad consiste en dos factores: (A) Una imagen inconsciente que entra en la conciencia, ya sea directamente o indirectamente (simbolizada o sugerida) en forma de sueño, idea o premonición. (B) Una situación objetiva coincide con este contenido. Una es tan desconcertante como la otra.

Cuando alguien sueña con un evento inusual, y al día siguiente ese mismo evento realmente sucede en otra parte del mundo, entonces estamos tratando con un caso de sincronicidad. Como señaló Jung, tales experiencias son particularmente impresionantes cuando un estado mental interno coincide con un evento externo que “tiene lugar fuera del campo de percepción del observador, es decir, a distancia, y sólo verificable después”.

En el marco de la física clásica, las coincidencias según el significado son imposibles como eventos no aleatorios. Es decir, la física clásica no permite fenómenos físicos causalmente conectados que no impliquen el intercambio de energía o fuerzas físicas. Jung era consciente de este problema. “Nadie ha tenido éxito”, escribió, “al construir un puente causal entre los elementos que constituyen una coincidencia sincrónica”. Sin embargo, no tenía ninguna duda de que la sincronicidad era un fenómeno real “basado en algún tipo de principio o en alguna propiedad del mundo empírico”. Los fenómenos cuánticos hacen posible ahora identificar esta propiedad. Sin embargo, como resulta, no es una propiedad del mundo empírico sino que implica el reino no empírico de la realidad.

La falta de conexiones causales visibles es un aspecto interesante de los eventos sincrónicos. Sin embargo, de la misma manera en que los eventos cuánticos parecen aleatorios, pero son realmente causados por algunos procesos no empíricos, por lo que la aleatoriedad de los eventos sincrónicos es sólo una aleatoriedad aparente. El espíritu cósmico es insondable, pero no arbitrario o estúpido.

La sincronicidad puede implicar más de una sola mente y más de unos pocos eventos. A principios del siglo XX, por ejemplo, Europa pasó por una era de cambios revolucionarios que afectó a todos los aspectos de la vida y mostró todas las características de los acontecimientos sincrónicos. En 1900, por ejemplo, Sigmund Freud inventó el psicoanálisis, y Max Planck fundó la física cuántica. En 1903, Henry Ford fundó la Ford Motor Company, y los hermanos Wright lograron el primer vuelo a motor. En 1905, Albert Einstein desarrolló la Teoría de la Relatividad, y en París el primer espectáculo de arte moderno presentó pinturas de André Derain y Henri Matisse. En 1907, el cubismo fue desarrollado por Georges Braque y Pablo Picasso. En 1910, Arnold Schönberg escribió la primera composición de música atonal. En 1912, Wassily Kandinsky inventó la pintura abstracta. En 1913, Franz Kafka publicó sus cuentos. En 1914, James Joyce escribió The Dubliners y comenzó la Primera Guerra Mundial, y 1917 fue el año de la Revolución Rusa.

Todos estos desarrollos fueron revoluciones en sus campos correspondientes. Percibimos una conexión sincrónica entre estas revoluciones porque tenían un significado común: es decir, cada una de ellas sacaba un campo dado de la superficie visible de las cosas en un reino oculto, abstracto y fundamental del mundo. Por ejemplo, cuando los físicos cuánticos descubrieron el mundo no empírico de la vida, los pintores del arte moderno comenzaron a buscar la esencia de las cosas detrás de su superficie visible y los psicólogos descubrieron el poder oculto del inconsciente. Como Werner Haftmann explica en su fascinante libro La pintura en el siglo XX, las pinturas se volvieron “evocadoras” y dejaron de ser “reproductivas”. Cuando los físicos abandonaron la noción del punto eterno como partícula en la física cuántica, los artistas visuales abandonaron en las pinturas abstractas el punto infinito de la perspectiva, que fue la piedra angular de todas las pinturas clásicas.

Los físicos, por ejemplo, no inventaron los fenómenos de la física cuántica ponderando las pinturas de los artistas modernos. El arte moderno no fue inventado por artistas mientras escuchaban música atonal. Más bien, las diferentes mentes estaban conectadas en la totalidad del fondo mental de la potencialidad cósmica: El espíritu cósmico estaba trabajando en un proceso sincrónico.

Al guiar los procesos de nuestra mente, la potencialidad cósmica ha mostrado sus propiedades mentales. Lo mental no se fractura en el universo en islas aisladas, pero sus pensamientos forman un océano de pensamientos que llena el mundo entero.

La enseñanza de Jung es un logro increíble y una bendición para la humanidad. Ha demostrado que estamos conectados con un reino no empírico del universo en el que podemos encontrar nuestra tarea cósmica. Negar los aspectos trascendentes de nuestra naturaleza puede conducir a serios problemas para nuestra salud física y bienestar espiritual. Nuestra tarea cósmica no es la tarea de los esclavos, que tienen que servir a su creador. No somos los esclavos del espíritu cósmico, sino, más bien, lo somos.



lunes, 5 de febrero de 2018

Científicos descubren cómo la respiración afecta los estados mentales



INVESTIGADORES DESCUBREN LAS "NEURONAS PRANAYAMA"

En la tradición budista tibetana se dice que la mente monta el caballo de los vientos (rlung). Si bien el concepto de "vientos" se refiere a la energía sutil, también abarca la respiración y sugiere que la mente está estrechamente ligada a la respiración. 

Esta misma asociación ocurre en el hinduismo con el prana. Ambas tradiciones entienden que la conciencia y la energía no pueden separarse (la energía es, en su aspecto más obvio, representada por el aire o el aliento).

Milenios después los científicos han descubierto que existe una relación íntima entre la respiración y los estados mentales que, según la versión de la ciencia, son generados por el cerebro. Kevin Yackle, de la Universidad de California en San Francisco, ha llamado a un nuevo tipo de células "neuronas pranayama", debido a su función vinculando el ritmo respiratorio con una respuesta emocional. 
En el estudio realizado se descubrió que, cuando está neurona era destruida en ratones, éstos inmediatamente entraban en un estado de relajación. Yackle cree que esto explica por qué la respiración profunda produce efectos de relajación. Estas neuronas son responsables del control de la respiración y conectan con una región que controla el estado de alerta. 

En el experimento, mediante un fármaco se logró que sólo estas neuronas fueran destruidas; cuando esto ocurrió los ratones empezaron a respirar más lentamente, se dedicaron más a asear su cuerpo y pasaron menos tiempo explorando y olfateando sus alrededores. Los investigadores describen a sus ratones como "super chill out". 

Los científicos señalan que los resultados sugieren un potencial terapéutico al poder regular estados emocionales con patrones de respiración, ya sea que esto ocurra con un entrenamiento (como en el caso del yoga) o con fármacos que en un futuro podrían desarrollarse para atacar a estas neuronas, llamadas preBötC.

POR: PIJAMASURF - 04/02/2017

http://pijamasurf.com/2017/04/cientificos_descubren_como_la_respiracion_afecta_los_estados_mentales/


Un estudio muestra cómo la respiración lenta induce tranquilidad

Los científicos de Stanford han identificado un pequeño grupo de neuronas que comunica lo que ocurre en el centro de control respiratorio del cerebro a la estructura responsable de generar excitación en todo el cerebro.
30 DE MARZO DE2017

Hombre sentado cerca de un microscopio con imágenes azules de un cerebro en una pantalla detrás de él

Mark Krasnow y sus colegas han identificado un pequeño grupo de neuronas que relacionan la respiración con la relajación, la atención, la excitación y la ansiedad.
Steve Fisch

Intentalo. Respire lenta y suavemente. Una sensación penetrante de calma desciende. Ahora respira rápido y frenéticamente. La tensión se monta. ¿Por qué?
Es una pregunta que nunca ha sido respondida por la ciencia, hasta ahora.

En un nuevo estudio, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y sus colegas han identificado un puñado de células nerviosas en el tronco encefálico que conectan la respiración con los estados mentales.

Un artículo que describe los hallazgos fue publicado el 31 de marzo en Science . Mark Krasnow , MD, PhD, profesor de bioquímica, es el autor principal. El autor principal es el ex estudiante graduado de Stanford Kevin Yackle, MD, PhD, ahora miembro de la facultad de la Universidad de California-San Francisco.

Los médicos a veces prescriben ejercicios de control de la respiración para personas con trastornos de estrés. De manera similar, la práctica de pranayama (controlar la respiración para cambiar la conciencia de un estado excitado o incluso frenético a uno más meditativo) es un componente central de prácticamente todas las variedades de yoga.

"Este estudio es intrigante porque proporciona una comprensión celular y molecular de cómo podría funcionar", dijo Krasnow.  

Pequeño grupo de neuronas
El pequeño grupo de neuronas que une la respiración con la relajación, la atención, la excitación y la ansiedad se encuentra en las profundidades del tronco encefálico. Este grupo, ubicado en un área que Krasnow llama marcapasos para respirar, fue descubierto en ratones por el coautor del estudio, Jack Feldman , PhD, profesor de neurobiología en la UCLA, quien publicó sus hallazgos en 1991. Desde entonces se ha identificado una estructura equivalente en humanos.
Diagrama de un cerebro
El diagrama muestra la vía (en verde) que conecta directamente el centro de respiración del cerebro con el centro de activación y el resto del cerebro. 

Cortesía del laboratorio de Krasnow
"El marcapasos respiratorio tiene, en algunos aspectos, un trabajo más difícil que su contraparte en el corazón", dijo Krasnow, quien también es investigador del Instituto Médico Howard Hughes . "A diferencia del continuum unidimensional del corazón al lento a rápido, hay muchos tipos distintos de respiraciones: regular, emocionado, suspirando, bostezando, jadeando, durmiendo, riendo, sollozando. Nos preguntamos si diferentes subtipos de neuronas dentro del centro de control respiratorio podrían estar a cargo de generar estos diferentes tipos de aliento ".

En esa corazonada, Yackle buscó en bases de datos públicas para armar una lista de genes que se activan preferentemente en la parte del tronco cerebral del ratón donde reside el centro de control de la respiración. El término técnico de este centro es el complejo pre-Bötzinger, o preBötC.
Identificó varios de esos genes, lo que permitió a los investigadores identificar más de 60 subtipos neuronales separados, físicamente diferenciados entre sí por sus firmas de activación genética, pero que se unen en el preBötC como hebras de spaghetti bien revueltas. Los científicos pudieron usar estos genes y los productos de proteínas para los que son recetas, como marcadores que les permiten centrarse en los diferentes subtipos neuronales. 

Noquear las neuronas
Ahora los científicos podrían evaluar sistemáticamente el papel de cada subpoblación neuronal en ratones de laboratorio. Con tecnologías avanzadas, podrían destruir selectivamente cualquiera de estos subtipos neuronales, y solo ese subtipo, en función de su firma única de genes activos. Luego pudieron observar cómo la pérdida de este subtipo particular afectó la respiración de los animales. En 2016, en colaboración con Feldman, lograron aislar una subpoblación de neuronas en el preBötC que controla explícitamente un tipo de respiración: suspirar. Noquear estas neuronas eliminó el suspiro, pero dejó intactos otros modos de respiración. El descubrimiento fue publicado en Nature en 2016.

Kevin Yackle
Kevin Yackle
Krasnow y Yackle se propusieron descubrir el papel respiratorio de otra subpoblación de aproximadamente 175 neuronas preBötC que se distinguen por su expresión compartida de dos marcadores genéticos llamados Cdh9 y Dbx1. Se bioingeniería ratones en los que podrían eliminar, a voluntad, las neuronas que llevan estos dos marcadores.

Pero una vez que estos roedores tenían sus neuronas Cdh9 / Dbx1 eliminadas, parecían tomar la pérdida con calma. A diferencia de sus hermanos privados de suspiro, no había laguna en la cartera de variaciones de respiración de estos ratones.

"Al principio me decepcionó", dijo Yackle.
Pero unos días después, notó algo: para los ratones, los animales estaban extraordinariamente tranquilos. "Si los pones en un entorno novedoso, que normalmente estimula mucho el olfateo y la exploración", dijo Yackle, "simplemente se sentaban acicalándose ellos mismos", una prueba de lo que se convierte en dulzura cuando eres un ratón.

Relajarse
Un análisis posterior mostró que, si bien estos ratones aún mostraban la paleta completa de variedades de respiración desde suspiros hasta olfatear, las proporciones relativas de esas variedades habían cambiado. Hubo menos respiraciones rápidas "activas" y más rápidas "olfateando", y más respiraciones lentas asociadas con la relajación.

Los investigadores supusieron que, en lugar de regular la respiración, estas neuronas lo estaban espiando e informando su hallazgo a otra estructura en el tallo cerebral. Esta estructura, el locus coeruleus, envía proyecciones a prácticamente todas las partes del cerebro e impulsa la excitación: nos despierta del sueño, mantiene nuestro estado de alerta y, si es excesivo, provoca ansiedad y angustia. Se sabe que las neuronas en el locus coeruleus exhiben un comportamiento rítmico cuyo tiempo se correlaciona con el de la respiración. En una serie de experimentos, los investigadores de Stanford demostraron que las neuronas preBötC que expresan Cadh9 y Dbx1 no solo se proyectan al locus coeruleus, un nuevo hallazgo, sino que activan sus proyecciones a larga distancia, promoviendo la excitación cerebral.

"Si algo está deteriorando o acelerando tu respiración, necesitas saberlo de inmediato", dijo Krasnow. "Estas 175 neuronas, que le dicen al resto del cerebro lo que está sucediendo, son absolutamente críticas".

"El preBötC ahora parece jugar un papel clave en los efectos de la respiración en la excitación y la emoción, como se ve durante la meditación", dijo Feldman. "Esperamos que la comprensión de la función de este centro conduzca a terapias para el estrés, la depresión y otras emociones negativas".
Otros coautores de Stanford son John Huguenard , PhD, profesor de neurología y ciencias neurológicas; Liqun Luo , PhD, profesor de biología y un investigador del HHMI; ex becaria postdoctoral Lindsay Schwarz, PhD; y el estudiante graduado Jordan Sorkin.

Un investigador de la Chicago Medical School también fue coautor del estudio.
Krasnow es también director ejecutivo del Wall Center for Pulmonary Vascular Disease , miembro del Stanford's Neurosciences Institute , Cardiovascular Institute , Cancer Institute y Bio-X .

El estudio fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud (subvenciones HL70029 y HL40959) y HHMI.

El Departamento de Bioquímica de Stanford también apoyó el trabajo.


miércoles, 31 de enero de 2018

El Sincrodestino



En sánscrito, la palabra VEDA significa vida. La tradición Védica de

Conocimiento, al cual se refiere a menudo el Vedanta, se refiere al significado de la vida, al propósito de la vida, y al lugar de la vida en el Universo como un todo.
De acuerdo al Vedanta, hay dos síntomas de iluminación. Ellos indican que una transformación toma lugar adentro de ti para llevarte a un nivel más alto de conciencia. El primer síntoma es cuando dejas de preocuparte y alejas las preocupaciones. Las cosas ya no te molestan. Te vuelves esclarecido y lleno de Alegría.

El segundo síntoma es que encuentras más y más coincidencias significativas en tu vida, más y más sincronías, y esto se acelera al punto donde realmente experimentas lo milagroso.

Un milagro es sólo un evento sincronistico en el cual el tiempo entre la intención de un evento y la manifestación del evento es dramáticamente acortado. Eso es todo lo que es Sincronicidad y esto también acerca a la espiritualidad. Cualquier tradición espiritual que estudies en cualquier parte del mundo, habla acerca de los milagros.

Así la pérdida de tus preocupaciones es un síntoma de iluminación y el aumento de la Sincronicidad es el segundo. Ellos son los únicos dos síntomas de iluminación. Así seas vegetariano o no, eso realmente no importa. Así creas en los movimiento de paz o no, eso no importa. Después de todo hay mucha gente que cree en gran cantidad de cosas, pero están llenos de preocupaciones y no pueden dormir en la noche.

Ellos tienen un gran peso sobre los hombros. Una persona podría haber estado en un monasterio por treinta años, pero eso tampoco importa. Ellos no se están moviendo en la dirección correcta, porque de acuerdo al Vedanta solamente hay dos síntomas que indican que nos estamos volviendo íntimos con el Espíritu.

Ve por que yo considero este programa de Sincronicidad, o coincidencias significativas, como muy importante. Es especialmente importante porque, en mi opinión, la Sincronicidad no es algo que simplemente suceda por sí misma, de la misma forma que el desarrollo espiritual tampoco sucede por sí mismo.

Nosotros podemos generar sincronías introduciendo la atención, y podemos usar la Sincronicidad introduciendo la intención. Cuando estos dos elementos, atención e intención son ligadas al fenómeno de coincidencias significativas, la Sincronicidad se transforma en SINCRODESTINO y nuestras vidas son transformadas en algo que es verdaderamente mágico.

El propósito de este programa es mostrar qué significa esto y explicar en detalle exactamente cómo puedes hacer que esto suceda.

La primera vez que yo escuché acerca de la Sincronicidad, fue para mi un evento sincronistico. Yo leía sobre Carl Jung, el psicólogo Suizo, en un avión en vuelo desde Nueva Delhi a Londres y desde ahí a Nueva York.

Jung fue un colega temprano de Freud, pero ellos eventualmente tuvieron algunos desacuerdos fundamentales. Freud creía que los estados alterados de conciencia eran esencialmente formas de psicosis, formas de demencia; pero Jung pensaba de los estados alterados como la capacidad de acceder a realidades superiores.

Uno de los más importantes libros de Jung se llama " Sueños, Premoniciones y Deseos". En este libro que leía en el avión de India a Inglaterra, Jung disertaba sobre un paciente que le describía un sueño. En este sueño había un escarabajo muy grande que estaba tratando de irrumpir a través de la ventana del paciente en su alcoba. Mientras el paciente estaba describiendo este sueño a Carl Jung, ellos oyeron un rasqueteo, y Jung miro alrededor y vio que un escarabajo estaba intentando entrar a través de la ventana.

Esto fue un evento sincronistico, el compañero estaba describiendo su sueño y entonces eso mismo paso en la vida real, justo en el momento en que lo estaba describiendo.

Así, cuando estaba leyendo acerca de esto en el avión, unas paginas después el libro decía que debido a sus grandes diferencias, Jung y Freud finalmente se separaron y Jung estableció su práctica en Lucerna, Suiza. Justo en el momento en que yo leía esta frase, el piloto anunció que si mirábamos a través de la ventana del lado derecho del avión podíamos ver la ciudad de Lucerna, Suiza.
Así, inmediatamente me convencí de que aquí había algún mensaje para mí. Yo seguí este tema de la Sincronicidad y lo he estado pensando desde entonces hasta evolucionarlo a este nuevo concepto de SINCRODESTINO.

En tu propia vida, mientras  más consciente estés de estos eventos más sucederán, mientras más atención pongas en la Sincronicidad la encontrarás con mayor frecuencia. Por ahí hay un muy importante principio que dice que en lo que pones tu atención, se fortalece, y si quitas tu atención de algo, eso se debilita.

Así, una de las primeras cosas que me gustaría sugerir en un nivel práctico, es que comiences a poner atención a las Sincronicidades que ocurren en tu vida; mientras más alerta estés a ellas, más pasarán, y si luego introduces la intención, tus intenciones serán expresadas y manifestadas a través de estos eventos.

En síntesis la Sincronicidad siempre viene en eventos aparentemente improbables, en la superficie parecen como pura Coincidencia, pero en realidad son mucho más que eso.
Ahora, para empezar, les sugiero algo muy práctico que podrían empezar a hacer.

Empiecen a poner atención en los eventos sincrónicos que ocurren en su vida y también introduzcan la intención de experimentar por lo menos un evento sincrónico cada día. Luego más tarde tengan la intención de experimentar por lo menos dos eventos sincrónicos. Gradualmente verás que estas cosas se comienzan a acelerar en tu vida, porque la atención y la intención hacen crecer fuertemente cualquier fenómeno.

Por Deepak Chopra and The Chopra Center for Well Being http://www.chopra.com/

sábado, 27 de enero de 2018

Pato zambullidor chico (Oxyura vittata)


FICHA TÉCNICA:

Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Aves
Orden: Anseriformes
Familia: Anatidae
Subfamilia: Oxyurinae
Género: Oxyura
Especie: O. vittata
(Philippi, 1860)

El pato zambullidor argentino o malvasía argentina​ (Oxyura vittata), es una especie de ave anseriforme de la familia Anatidae. Es un pequeño pato zambullidor, natural de América del Sur.
La especie posee también otras denominaciones regionales: pato malvasía mediano, pato de laguna argentino, pato zambullidor chico, pato rana de pico delgado, pato zambullidor de pico azul, pato tripoca, pato pitroco, y pato pimpillo.


MACHO:


HEMBRA:

RELACIONADO: https://es.wikipedia.org/wiki/Oxyura_vittata


IMÁGENES TOMADAS EN EL PARQUE DEL BICENTENARIO DE SALTA "LA LINDA"





sábado, 20 de enero de 2018

El Campo de Punto Cero, un mar de energía e información




El Campo de Punto Cero, un mar de energía e información

Posted on noviembre 24, 2017 by T.Versyp

Introducción al Campo de Punto Cero

El campo de punto cero, llamado también vacío cuántico o mar de Dirac, constituye sin duda el punto de mira de la ciencia actual. Parece ser que desde la estrella más distante hasta los pequeñísimos corpúsculos, como el electrón y el quark, o incluso si dirigimos nuestra mirada a la célula de la materia viva, todo está envuelto en un mar de energía e información, gracias al cual todo está conectado con lo demás en una trama invisible.

La Teoría del Vacío Cuántico cambia nuestros conceptos acerca del mundo. Rige las relaciones entre la materia y la conciencia y está relacionado con mundos sutiles y una realidad superior; todo ello juega un papel importante en la evolución de la materia y en la comprensión de nuestra existencia. En los primerísimos instantes de vida de nuestro Universo, este vacío primordial dio lugar al nacimiento de las primeras partículas de materia y de luz. Por esta razón se dice que la masa es una estructura condensada de la energía que contiene el vacío en su seno. Es un potencial generador de todo lo observable; es la fuente de origen de todos los campos conocidos: electromagnético, gravitatorio y campos nucleares.

Desde hace muchos años, los textos esotéricos nos hablan de un “vacuum”, la Esencia Divina donde permanecen latentes el Espíritu y la Materia. Este “vacuum” autocontiene los gérmenes de la Creación y de Él surgen a la vida la fuerza y la materia, los ladrillos básicos de toda forma y las leyes que gobiernan el comportamiento de todo ente físico/energético.

El vacío cuántico constituye un potencial energético infinito y representa un candidato prometedor para una fuente de energía sin límites y sin contaminación: la energía del punto 0, llamada ZPE (zero-point energy). Existe la posibilidad de extraer esta energía que con creces supera la densidad de energía nuclear; sabemos que la humanidad necesita de una fuente de energía nueva para su supervivencia en un futuro no lejano, debido a las escasas reservas de combustibles fósiles en la actualidad.

El campo punto cero también es un campo de información, en forma de ondas de torsión generadas por el spin de las partículas y que se extienden a lo largo de todo el Universo. El impulso magnético asociado al spin o movimiento de rotación de todas las partículas subatómicas está registrado en el mar de energía virtual del vacío en forma de vórtices o remolinos.

Parece ser que este extraordinario dominio del vacío cuántico también puede ser el responsable de fenómenos de luz anómalos observados en numerosos lugares del mundo que tienen cierta facilidad para acumular dichas energías sutiles; lugares como Hessdalen (Noruega) o Wiltshire (Reino Unido). En este último, la observación de “misteriosas bolas de luz” está relacionada con la aparición de los “crop circles”, figuras geométricas de diferente índole y complejidad que aparecen (sobretodo a principios de los noventa) en los campos de conreo. Todo ello está relacionado con la geometría sagrada, que produce efectos en estas energías sutiles del vacío cuántico, pudiéndose utilizar para armonizar procesos energéticos, como p.ej. los relacionados con la salud y el bienestar.

Empecemos por definir el concepto de energía del punto cero, que para abreviar llamaremos ZPE (zero-point energy). En el siglo XX, argumentos teóricos y comprobaciones experimentales han demostrado que existe una radiación no térmica en el vacío que persiste incluso si la temperatura es de 0 Kelvin (temperatura más baja posible) y que corresponde a -273º C). En 1891, el mayor “futurista” mundial en el campo eléctrico, Nikola Tesla, dijo: “A través del espacio hay energía. Muchas generaciones pasarán, es cuestión de tiempo que nuestras máquinas serán movidas por un poder que se obtendrá de cada punto del Universo. En un futuro próximo, veremos una gran cantidad de aplicaciones de la electricidad (…). Podremos dispersar la niebla mediante fuerza eléctrica (…), centrales sin hilos se utilizarán con el propósito de iluminar los océanos (…), transmisión de energía sin hilos para que el hombre pueda solucionar todos los problemas de la existencia material. La distancia, que es el impedimento principal del progreso de la humanidad, será completamente superada, en palabra y acción”.


Nikola Tesla al lado de su bobina en espiral

Tesla nació en Croacia en 1856 y murió en Estados Unidos en 1943. Se desempeñó como pionero en el campo de la electricidad de alta tensión. Trabajó para Thomas Edison, pero lo abandonó para dedicarse exclusivamente a la investigación experimental y a la invención. Entre sus muchos inventos, se encuentran el motor de inducción de corriente alterna, los generadores de alta frecuencia, la bobina de Tesla y concibió el sistema polifásico para trasladar la electricidad a largas distancias. Su objetivo era transmitir la energía eléctrica gratuitamente a distancia sin la necesidad del hilo, mediante unas ondas no electromagnéticas, llamadas ondas escalares longitudinales que pueden propagarse a velocidades superiores a la lumínica. Dicho sistema se basaba en la capacidad de la ionosfera para conducir electricidad, valiéndose de la resonancia Schumann como medio de transporte. Descubrió que la ionización de la atmósfera se puede alterar si ésta es cargada mediante ondas de radio de muy baja frecuencia (entre 10 y 80 Hz).

La energía del punto cero también es denominada por los términos “vibración del punto cero”, “fluctuaciones cuánticas” o “flujo de partículas virtuales”. Es llamada “vibración del punto cero” cuando se estudia los efectos de dicho campo sobre la materia, haciendo la analogía con un oscilador armónico. Imaginemos un electrón enganchado a un muelle sin fricción. Cuando el electrón es puesto en movimiento, oscila entorno de su punto de equilibrio, emitiendo energía electromagnética de radiación a la frecuencia de oscilación. Si no hubiera radiación de punto cero, el electrón llega a pararse. Pero, en realidad, ZPE continuamente confiere impulso al electrón de manera que éste nunca llega a detenerse del todo. La energía promedia que es transferida al electrón es igual a la frecuencia de oscilación multiplicada por la mitad de la constante de Planck (1/2h·f), siendo la constante de Planck h, constante universal característica del mundo cuántico, igual a 6,63·10-34 J·s). De esta relación se puede obtener fácilmente el cómputo de la densidad energética correspondiente al vacío y que se sitúa en el rango de entre 1024 y 1058 Julios por metro cúbico; en otras palabras, una densidad astronómicamente elevada, difícil de concebir o de imaginar.

Representación de las fluctuaciones del campo de punto cero (ZPE) – Photo: Brian Greene/Nova

El segundo y el tercer término con los cuales se bautiza el campo de punto cero están en relación con las fluctuaciones que presenta gracias a la dinámica de unas partículas llamadas virtuales. El vacío es el escenario de una actividad “salvaje” de partículas elementales que van apareciendo y desapareciendo del mundo cuántico en un “abrir y cerrar de ojos” y que distorsionan el tejido espacio-temporal. Parejas de partículas y antipartículas surgen del vacío, se aniquilan, y son otra vez absorbidas por él.

Estas partículas virtuales también son los responsables de la transmisión de las fuerzas fundamentales de la naturaleza (fuerza gravitatoria, electromagnética, nuclear débil y nuclear fuerte). Actúan como mensajeras de información y de energía entre las partículas elementales que interactúan dando lugar a las fuerzas anteriormente mencionadas.

De hecho cada partícula subatómica está envuelta por una nube de partículas virtuales con la que continuamente interactúa. Cuando las partículas tienen carga eléctrica, como por ejemplo el electrón y el protón, éstas interactúan con partículas virtuales de carga opuesta dando lugar al fenómeno denominado polarización del vacío, consecuencia de la redistribución de la carga en el campo de punto 0. El electrón está íntimamente conectado al flujo energético del vacío. Es importantísimo destacar el hecho de que la extracción de la energía del vacío está ocurriendo continuamente en cada átomo a lo largo del Universo, ya que cada electrón que pertenece al átomo y cada electrón libre son positivamente energizados. Pero, en el sistema atómico, los efectos del vacío cuántico y la pérdida por radiación se cancelan, como veremos más adelante.

Cada átomo está rodeado por fotones virtuales del vacío, que son emitidos y absorbidos incesantemente. Cada partícula del universo visible “conversa” incansablemente con una realidad “al otro lado” (realidad oculta), y que el físico David Bohm denomina orden implicado. En este orden invisible, se trascienden los conceptos de espacio y de tiempo, a la vez que la interacción entre la materia y la conciencia va creciendo en importancia. Además contiene información infinita, donde lo que sucede en la más pequeña parte afecta simultáneamente a toda la estructura.

Asimismo hemos de ser conscientes de que cada átomo de nuestro cuerpo físico está envuelto por esta realidad sutil con la cual intercambia energía e información. Esta realidad sutil constituida por el vacío cuántico rellena el espacio aparentemente vacío entre los átomos de los seres vivos. Esto es fundamental, porque ésta, con una gran probabilidad de certeza, va a ser la clave de muchos interrogantes de la Física actual y de muchos fenómenos aún no admitidos por la ciencia ortodoxa, como la telepatía, la telequinesis, la curación a distancia, la teletransportación, etc.


Spin o movimiento de rotación de las partículas

El físico A. E. Akimov y su equipo consideran el vacío cuántico como un campo de torsión que llena todo el espacio isotrópicamente. La teoría del campo de torsión afirma que todos los objetos, desde los quanta (la partícula de energía electromagnética más pequeña) hasta las galaxias, crean vórtices en el vacío, dando lugar a lo que se denomina la polarización del spin. El spin o movimiento de rotación de estas partículas queda registrado en el mar cuántico por ondas de torsión que se generan y se transmiten por todo el campo. Estos vórtices creados por las partículas y otros objetos materiales transportan información, interconectando casi instantáneamente eventos físicos. Cuando dos o más ondas de torsión se juntan, forman una figura de interferencia que integra las informaciones de las partículas que han creado los vórtices. La velocidad de grupo de estas ondas de torsión es del orden de 109 veces la velocidad de la luz. Incluso las neuronas en nuestro cerebro crean y reciben ondas de torsión.

Aquí la geometría tiene mucho que aportar. Diferentes estructuras geométricas, independientemente del material de que están construidas, juegan un papel fundamental en el proceso que acabo de describir. Colocando, por ejemplo, un cono, se produce una polarización en el vacío; se crean dos regiones en el vacío con el spin opuesto, como se puede apreciar en la figura siguiente:


Encima del cono se genera un campo de torsión R; en cambio, dentro del cono y por debajo de su base se forma un campo de torsión de polaridad inversa (L).

Este efecto también determina la variación de la intensidad de campo que se genera a lo largo del eje del cono. Con las pirámides sucede algo similar; varios grupos de investigadores de todo el mundo estudian los campos de energía sutiles que generan las pirámides y estudian su influencia sobre su entorno y dentro de su estructura. Debida a su forma geométrica, la pirámide genera y concentra un campo de torsión a su alrededor, potenciado las ondas cuánticas generadas.


Proporción áurea en las pirámides de Egipto

Gracias a ello, se incrementa el flujo de la energía terrestre (hay una red energética sutil que se extiende por todo el planeta) y de la energía que proviene del Cosmos. Por ejemplo, la gran Pirámide de Giza fue construida con unas proporciones geométricas perfectamente estudiadas. Entre algunas de ellas cabe destacar la proporción áurea o número phi (φ), que aparece ampliamente en la naturaleza, y la relación entre la altura de la pirámide y su base que resulta ser la misma que entre el radio del hemisferio norte y el diámetro de la Tierra.


Las proporciones de la pirámide y su relación con la Tierra

Las fuerzas generadas por los campos de torsión podrían estar implicadas en la manifestación “fantasmal” de esferas luminosas observadas en diferentes lugares de la Tierra que tanto pueden ser visibles o no a simple vista (normalmente se suelen captar con película fotográfica infrarroja). Volveremos sobre ello más adelante.

Volvemos ahora a la extracción de la energía “omnipresente” en el vacío por parte de cada átomo. En el modelo del átomo propuesto inicialmente por Bohr[1], quedaba por determinar la razón del porqué los electrones (cargas negativas) no se precipitan hacia el núcleo (de carga positiva) por la fuerza atractiva de Coulomb y por la pérdida de radiación que experimenta en su movimiento alrededor del núcleo. Debería de haber una fuerza repulsiva encargada de contrarrestar exactamente esta fuerza de atracción. El físico Harold Puthoff, del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Texas, argumenta que la nube de partículas virtuales que rodea el electrón puede actuar como la fuerza de repulsión y que el ritmo con el cual absorbe energía del vacío contrarresta la pérdida de energía experimentada por cargas aceleradas. De todo ello se concluye que el campo de punto cero es necesario para la estabilidad de los átomos en la teoría cuántica. Otros fenómenos atómicos, como la emisión espontánea [emisión de un fotón cuando un electrón excitado energéticamente salta a un nivel inferior de energía] y el desplazamiento de Lamb [ligera alteración de la frecuencia de la luz que emite un átomo excitado] también se deben a las fluctuaciones del vacío.


El Efecto Casimir demuestra la existencia de fluctuaciones cuánticas

El efecto Casimir es otra evidencia de la existencia del ZPE. Se trata de la aparición de fuerzas entre placas metálicas neutras. El físico holandés Casimir calculó en 1948 que entre dos placas metálicas que están suficientemente cercanas debía de haber una atracción. El vació contiene un número infinito de frecuencias y el hecho de colocar dos placas paralelas hace que entre ellas sólo “estén” las longitudes de onda inferiores a la distancia de separación. Las longitudes de onda mayores, que ejercen una fuerza total mayor, son excluidas. Esto provoca un desequilibrio entre fuerzas y una consecuente atracción entre las placas. La fuerza de Casimir es muy potente a distancias pequeñas, ya que es inversamente proporcional a la cuarta potencia de la distancia entre las placas, que suele ser del orden del micrón (1µm = 10-6m). Es importante destacar la naturaleza atractiva o repulsiva de la fuerza de Casimir, dependiendo de la geometría y las dimensiones de las placas, como veremos más adelante.

Incluso parece ser que la gravedad y la inercia son también pruebas de la existencia del campo de punto cero. Harold Puthoff, continuando el desarrollo de las teorías del Dr. Andrei Sakharov sobre la gravedad y la inercia, apunta al hecho de que la gravitación no es una interacción fundamental, pero sí un efecto inducido por el mar cuántico cuando la materia está presente. Puthoff dice que la masa corresponde a la energía cinética del campo de punto cero, que da lugar al movimiento de las partículas en el punto 0 (“Zitterbewegung” o movimiento de temblor) y que la gravedad es una especie de fuerza de Casimir de largo alcance y que corresponde a las longitudes de onda largas (o frecuencias bajas) del campo cuántico. Quedará por determinar el porqué la gravedad es tan débil y como ésta se unifica con las demás fuerzas de la naturaleza (fuerza electromagnética y fuerzas nucleares). Por otro lado, los Drs. Rueda y Haisch definen la inercia de la materia como la resistencia de ser acelerada a través del campo. La inercia estaría relacionada con la distorsión de dicho campo a altas frecuencias. Haisch también dice que la naturaleza de la masa es aparentemente más electromagnética que mecánica. La resistencia a la aceleración define la inercia de la materia pero interactuaría con el vacío como una resistencia electromagnética.

Recientemente, Alexander Feigel ofrece una explicación a la expansión acelerada de las galaxias distantes a partir de la fuerza ejercida por los fotones virtuales del vacío cuántico. Por observaciones recientes de explosiones de estrellas y de supernovas a distancias importantes, sabemos que se está produciendo una aceleración en el ritmo de expansión del Universo. Hay buenos argumentos para atribuir esta expansión acelerada a una forma de energía de efecto antigravitatorio, y que podría estar proveída por el campo que nos ocupa.


Patente del Dr. Frank Mead, que muestra el diseño de unos dispositivos esféricos con el objetivo de captar y amplificar la radiación de punto cero.

Diferentes investigaciones en las propiedades del ZPE van dirigidas a la aplicación de métodos de conversión energética y obtener trabajo útil. Los diversos métodos incluyen sistemas mecánicos, térmicos, eléctricos y de fluidos. Cabría destacar, en diciembre de 1996, en los Estados Unidos, la patente del Dr. Frank Mead, director de “The Air Force Research Laboratory”. Diseñó unos dispositivos esféricos con el objetivo de captar y amplificar la radiación de punto cero, aprovechando la energía de muy alta frecuencia y convertirla en energía eléctrica. En esta patente se hace uso de la dispersión de la radiación del vacío por dichos receptores esféricos. Dependiendo del radio de las esferas, la resonancia acontece a la frecuencia correspondiente. Utilizando esferas grandes, éstas resuenan a frecuencias bajas, pero si las esferas son miniaturizadas hasta el orden del nanómetro (1nm = 10-9m), la densidad de energía, que depende del cubo de la frecuencia, es mucho mayor. Cuanto más pequeño el dispositivo, mejor la optimización energética. Las “femtoesferas”, del orden de 10-15 metros, son las más prometedoras en esta línea; como lo son los neutrones, los protones, o los electrones, que aún son más pequeños. Éstos últimos parecen ser los más adecuados, ya que están más íntimamente conectados con el flujo del vacío.

En la última década, otros métodos más sofisticados se han ido desarrollando, los cuales voy a omitir en este artículo por su gran complejidad de ingeniería y formulación asociada. Sin embargo, voy a hablar brevemente de la fuerza de Casimir la cual hemos descrito antes, y que goza de interés en el estudio de la biología humana y en el campo de la terapéutica vibracional.

Como he apuntado antes, la fuerza de Casimir es muy potente a distancias cortas. Pero ésta puede ser atractiva, originando una densidad de energía negativa, o repulsiva, de densidad energética positiva, dependiendo de la medida de las superficies y de los volúmenes de los minúsculos dispositivos. La densidad de energía puede pasar bruscamente de ser positiva a negativa cambiando ligeramente las medidas de los dispositivos utilizados (y con ello la presión de Casimir pasa de ser “hacia fuera” o “hacia dentro”), como podemos apreciar en la figura adjunta:


Fuerza de Casimir

Si utilizamos esferas dieléctricas podemos obtener una fuerza de Casimir atractiva con una presión hacia dentro. Éste sería el caso de células biológicas, las cuales son altamente dieléctricas. Por ejemplo, un linfocito B no activado, de un diámetro de aproximadamente 6 micras (1µm = 10-6m), interactúa continuamente con la fuerza de Casimir que actúa hacia dentro, compensando ésta. De hecho, a través de cada componente de la célula (retículo endoplásmico, ribosomas, membrana celular, citoesqueleto) se está transfiriendo energía del vacío. En particular, sobre los microtúbulos de 25 nanómetros de diámetro, filamentos del citoesqueleto que están constituidos a partir de tubulina, la fuerza de Casimir es muy considerable.

Stuart Hameroff, director asociado del centro de Investigación de la Conciencia de la Universidad de Arizona, y Roger Penrose profesor de matemáticas de la Universidad de Oxford, proponen que en los microtúbulos del citoesqueleto y otra estructuras dentro de las neuronas del cerebro, tiene lugar un fenómeno cuántico coherente que regula la función neuronal y que está directamente relacionada con la conciencia. Las características particulares de los microtúbulos que son adecuados para efectos cuánticos son su estructura cristalina, la organización de su función celular y la capacidad para el procesamiento de la información.

Estructuras moleculares dentro del organismo con disposiciones geométricas diferentes crean densidades de energía de vacío muy variadas las cuales la biología de las próximas décadas habrá de indagar.

El patrón geométrico es fundamental en la comprensión de todos los fenómenos llevados hasta el nivel cuántico. Geometría, campo cuántico del vacío y conciencia son tres grandes “colosos” que forman parte de un gran “Campo Unificado”. Fenómenos de diversa índole están apuntando a esta fuerte interrelación de estos tres parámetros. La aparición de los “Crop Circles” sería un significativo ejemplo de ello. Son complejos y hermosos patrones geométricos que aparecen de una forma natural (excluyendo, por supuesto, los reproducidos por el hombre) en los campos de conreo durante la noche principalmente. Estos pictogramas se definen por los tallos de cereal que son doblados aproximadamente en un ángulo de 90o no están rotos y continúan su crecimiento. También desde el ámbito científico crece el interés por el estudio de las “bolas de luz” que aparecen con mucha frecuencia en la proximidad de estas formaciones. A. Dmitriev, D.L. Dyatlov y A.V. Tetneov, científicos rusos, proponen que estos efectos luminosos se deben a minúsculos agujeros negros creados por ondas gravitacionales y de torsión. Puede ser que estas esferas sean susceptibles a la intención humana. Hay en juego una evidente naturaleza de interacción psíquica. Todo esto nos indica que hay una Conciencia Colectiva que en combinación con una fuente de Inteligencia, interactúa con fuerzas planetarias para cocrear fenómenos que nos hacen pensar, reflexionar, indagar y mirar dentro de nosotros mismos.

Como hemos visto a lo largo de este artículo, el tema del campo de punto 0 o vacío cuántico, goza cada vez más de interés. Y tan sólo estamos en los inicios de tal “delirante” investigación.

Tenemos a nuestro alcance un inmenso mar de energía que vibra con una precisión mecánica mesurable gracias a una “espuma burbujeante de actividad, un potencial de energía para las generaciones futuras, con la intención de sustituir los combustibles actuales por una fuente de energía libre, limpia y poderosa. La ingeniería del vacío será un campo de estudio de primer alcance, sobretodo dirigido a construir dispositivos óptimos para transformar la energía contenida en el espacio vacío en trabajo útil. La era espacial futura en tema de propulsión también se valdrá de esta misma energía y se habrá de indagar como adecuar el tejido espaciotemporal a los viajes por el espacio profundo[2].

Entender los mecanismos de transferencia energética y de información entre la célula viva y el campo de punto cero sería otro escalón de conocimiento importante. La conciencia es fundamental en esta investigación y habrá de incluirse en la construcción de una Teoría Global. El campo de punto cero está íntimamente conectado a nuestro estado de salud, a nuestra energía vital, a nuestra armonía interna y por supuesto a nuestra evolución espiritual.

Tal vez, en algún punto de nuestro pasado, nuestros ancestros tenían conocimiento de todo este enorme poder e incluso, podían controlar algunos procesos. Siguen siendo enigmas para la ciencia actual el cómo se construyeron las pirámides, el levantamiento de los gigantescos moais de la Isla Pascuense o el desafío de la fuerza de la gravedad mediante la levitación que experimentan algunos iniciados de la India. ¿Vestigios de un conocimiento superior que una vez pobló la tierra? Hay muy buenos indicios de que antes del apogeo de la Grecia Clásica hubo un conocimiento de gran alcance a nivel planetario. Como decía Thor Heyerdahl, antropólogo y explorador noruego, “Cuanto más sabemos, más nos percatamos de que en nuestro sistema solar no hay ningún otro planeta tan fascinante y tan repleto de misterios antiguos y modernos como el nuestro”.

REFERENCIAS

A. Akimov and G. Shipov, “Torsion fields and Their Experimental Manifestations”, Proceedings of the International Conference, “New Ideas in Natural Sciences”,St Petersburg, june 1996

S. Bosman, “Energy fields of a complex geometrical structure”, 2000

A. Feigel, “Quantum vacuum contribution to the momentum of dielectric media” Physical Review Letters, vol 92, 2004

H.D. Froning, and R.L .Roach, “Preliminary simulations of vehicle interactions with the quantum vacuum by fluid dynamic approximations” Proceedings of 38th AIAA/ASME/SAE/ASEE Joint Propulsion Conference July 2002, AIAA-2002-3925

S. Hameroff and R. Penrose, “Orchestrated Objective Reduction of Quantum Coherence in Brain Microtubules”, 1996

G. Hancock and S. Faiia: “Heaven´s Mirror, Quest for the lost Civilization”, Penguin books, 1999

M.B. King: “Quest For Zero-Point Energy”, Adventures Unlimited Press, 2001

E. Laszlo, “Subtle connections: Psi, Grof, Jung and The Quantum Vacuum”, 1996

___, “La ciencia y el campo akâsico”, Nowtilus, 2004

M. Lundy, “Sacred Geometry”, Wooden Books, 2006

H. Puthoff, “Ground state of Hydrogen as a Zero-Point Fluctuation-Determinates State”. Phys. Rev. D35, 1987, p3266

___, “Gravity as a Zero-Point-Fluctuation force” Physical Review A, vol 39, nº5, March 1989, p2336

___, “Engineering the zero-point Field and Polarizable Vacuum for Interstellar Flight” Journal of the British Interplanetary Society. Vol 55, 2002, p137

K. Sherwood, “Non-Manmade Crop Circles as a “vacuum domain” phenomenon 2002

A. Thomas: “Crop Circles”, Siruela, 2003

T. Valone, “Feasibility study of zero-point energy extraction from the quantum vacuum for the performance of useful work” (2004, Integrity Research Institute Washington DC)

___, “Inside Zero-Point Energy”, 1999

[1] Bohr, en 1913, dice que el átomo tiene un conjunto discreto de estados estacionarios con energías diferentes. En estos estados, el átomo no radia energía electromagnética y su energía se mantiene constante. La emisión y absorción de radiación sólo sucede cuando el átomo cambia de un estado estacionario a otro, dado por los saltos electrónicos entre niveles energéticos.

[2] Según los investigadores Froning y Roach, se puede rodear una nave espacial con un campo electromagnético toroidal que distorsione y perturbe suficientemente el vacío con el objeto de reducir la resistencia y aumentar considerablemente la velocidad.


FUENTE: https://teresaversyp.com/articulos/campo-de-punto-cero/

jueves, 26 de octubre de 2017

Como limpiar tu segundo cerebro





Compartimos con los seguidores de soluciones naturales, este buen artículo de “Tener Salud”, el cual creemos muy acertado.
Una nueva terapia intestinal que “limpia” las preocupaciones

Una nueva terapia dirigida a los intestinos permite limpiar en sentido literal las emociones negativas: ansiedad, tristeza, depresión…

Así es; el intestino evacua los restos de comida que el cuerpo no puede digerir, pero también se encarga de evacuar el sobrante de hormonas de las emociones: serotonina, acetilcolina, noradrenalina, ácido gamma-aminobutírico (GABA)…

El intestino, al igual que puede desajustarse y eliminar mal los alimentos, también puede tener problemas para evacuar las hormonas, provocando que se acumulen y originen trastornos emocionales.

La hidroterapia, una técnica suave de lavativa intestinal acompañada por masajes envolventes, puede llegar a tener por tanto el mismo resultado que una auténtica “mini psicoterapia” para algunas personas, que lo acaban soltando todo… Así, no sólo se produce una auténtica depuración del intestino grueso, sino también una significativa limpieza de excedentes emocionales y cargas psíquicas.
El segundo cerebro

Las últimas investigaciones sobre biología del desarrollo (la rama de la biología que estudia el desarrollo embrionario) han descubierto algo sorprendente: las células nerviosas del intestino proceden de la misma capa germinal que las del cerebro. Esto significa que, durante el desarrollo del embrión, desde el sistema nervioso central se dividen células nerviosas que migran al vientre y forman en los intestinos un segundo sistema nervioso, al que se denomina sistema nervioso entérico.

Evidentemente, el intestino y el cerebro están muy separados en los adultos, pero se mantienen comunicados de forma permanente a través del nervio vago (o nervio neumogástrico), que es el décimo (X) par craneal de los 12 existentes.

Al igual que el cerebro, el intestino también contiene neuronas, alrededor de 200 millones, y allí se encuentran los principales neurotransmisores del cerebro (serotonina, acetilcolina, noradrenalina, GABA…). El ejemplo más llamativo es el de la serotonina, un neurotransmisor que influye en los estados de ánimo y que es liberado en un 95%… ¡por las células nerviosas del intestino!

Pero muchos otros neurotransmisores están implicados, según el gastroenterólogo francés Michel Delvaux, que habla de “sensibilidad visceral” en su obra del mismo nombre. (1)

El descubrimiento de la relación existente entre el cerebro y los intestinos es tan revolucionario que ha dado lugar a una nueva disciplina: la neurogastroenterología. Michael Gershon, profesor de Anatomía y Biología celular de la Universidad de Columbia en Estados Unidos, se refirió a los intestinos como el segundo cerebro en el famoso libro “The Second Brain” (El segundo cerebro), publicado en 1999.

Según Michael Gershon, “el cerebro intestinal sería capaz de recordar; participaría en la fase del sueño en la que se produce la serotonina y aparentemente representaría la matriz biológica del inconsciente.” (2)
Intestino = Intelecto

Desde hace siglos los filósofos vienen sorprendiéndose por la relación existente entre el intestino y el intelecto.

El propio Buda decía que “un sabio es aquel cuyo intestino funciona bien”.

La China taoísta conoce una técnica llamada Chi Nei Tsang que concentra su esfuerzo sobre la zona abdominal. Literalmente Chi Nei Tsang significa “trabajar la energía de los órganos internos”. Esta disciplina propone curar las tensiones ancladas más profundamente y restaurar la vitalidad física y psíquica trabajando sobre las estructuras viscerales y la colocación de los órganos internos.

Numerosas observaciones clínicas más recientes y cercanas a nosotros nos permiten también considerar a los intestinos como “el cerebro de las emociones”.

Ivan Pavlov (1849-1906), fisiólogo ruso, demostró que un perro cuyo sistema digestivo funciona con normalidad contrae los intestinos cuando un gato entra en la habitación.

Lo mismo le sucede al ser humano. También contraemos los intestinos cuando algo nos asusta o cuando sentimos otro tipo de emociones. Y al revés, cuando nos relajamos, aflojamos la tripa y el ciclo digestivo se reanuda.
Digerir las emociones

Según la psicología biodinámica creada por la noruega Gerda Boyesen (1922-2005), cada órgano posee dos funciones: una fisiológica y otra emocional. Se trata de uno de los principios de la medicina china: por ejemplo, el corazón es la bomba del sistema circulatorio y el órgano que otorga la capacidad de amar. Con respecto al intestino, sus dos funciones se definen de la siguiente manera:
Función fisiológica: el peristaltismo es la actividad del intestino que permite digerir el bolo alimenticio.
Función emocional: el psicoperistaltismo es una actividad paralela que permite digerir los residuos metabólicos de los conflictos emocionales (adrenalina, noradrenalina, etc.).

El psicoperistaltismo es por tanto un medio para regular de manera natural conflictos emocionales. Cuando estamos muy estresados, esta autorregulación que se produce en los momentos de descanso, mientras dormimos y con ayuda del sueño, ya no se puede realizar. Se reprimen los conflictos y el organismo se “blinda”, poniéndose una coraza. Es necesario entonces reestimular el psicoperistaltismo mediante un masaje llamado “biodinámico” para permitir la “digestión de las emociones”.
La gran limpieza intestinal

Y con este objetivo de evacuar desechos emocionales se vienen recomendando, desde tiempos inmemoriales, las técnicas de limpieza intestinal. Se nos vienen a la cabeza, por ejemplo, la famosa depuración intestinal del yoga (shankaprakshalana) o también la tradicional lavativa, y más recientemente la irrigación del colon (o hidroterapia de colon).

Para mí, una de las técnicas más interesantes es la hidroterapia de colon, que se centra en el drenaje del intestino grueso. El colon recibe una dosis de agua a través de una cánula (tubo de plástico o caucho) de un único uso. La entrada del agua se acompaña de masajes abdominales suaves y envolventes. El agua a continuación se elimina, utilizando el mismo dispositivo, mientras se realizan masajes centrados en la zona abdominal, es decir, la zona en la que se encuentra el colon, con el fin de favorecer la eliminación de las materias y residuos que llevan más tiempo ahí. (3)

No sólo se produce una auténtica depuración del intestino grueso, sino también una enorme limpieza de excedentes emocionales y cargas psíquicas, lo que puede parecerse a una “mini psicoterapia”. ¡La irrigación del colon aligera tanto lo físico como lo mental!
Complementar su efecto con la osteopatía

Cuando la hidroterapia del colon se combina con la osteopatía los resultados son asombrosos.

Gracias a la limpieza que la hidroterapia realiza del “segundo cerebro”, la zona se queda como nueva. Y una vez lista, el osteópata recoloca con mayor facilidad y eficacia las vísceras y los órganos anexos de toda la cavidad abdominal.

Tras una irrigación del colon, algunos dolores lumbares, provocados tal vez por un atasco intestinal masivo, pueden llegar incluso a desaparecer por completo.

La persona tratada sufrirá asimismo menos saturación emocional, puesto que la irrigación del colon habrá depurado de una vez por todas emociones más o menos enquistadas.

En realidad, las preocupaciones se habrán… limpiado.

¡A su salud!

Juan-M Dupuis

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Fuentes
« Sensibilité viscérale: comprendre, diagnostiquer et traiter la dyspepsie et le syndrome de l’intestin irritable », Michel Delvaux. Editions Springer (2002).
“The Second brain”, Michael D. Gershon. Ed. Harper, 1999.
Hygiène intestinale – Irrigation du côlon, Ch. Arizi, Fr. Gross, J.T Blain, Axiomes, 1997.

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